Recibiendo malas noticias del doctor

“Mi niño no se ha sentido bien, y por como se ve, es algo serio. Esto afectará a toda la familia, de forma que ni siquiera puedo imaginar…tengo una cita con el pediatra — ¿Qué cosas le debo preguntar?”

 

Vayan a leer el artículo titulado “Hablando con el Médico Sobre su Hijo”. Si las noticias acerca de su hijo efectivamente son malas; si es una enfermedad seria, hay unas cuantas cosas adicionales que considerar y preguntarle al médico:

  1. Usted y/o su médico pueden buscar una segunda opinión. Pregúntele al doctor, “¿Cuáles otros recursos locales hay para mí?” Un médico bueno respetará su diligencia y responsabilidad. Queremos que se sienta seguro de que está haciendo todo lo que pueda para mejor cuidar a su hijo.
  2. No proceda a solas. Recuerde que cuando se le diagnostica a su hijo una enfermedad, particularmente una que es seria, el diagnosis y el consecuente tratamiento afecta a toda la familia. Pídale al médico que le recomiende fuentes de apoyo familiar que haya en su comunidad. Si se le hace demasiado difícil conectarse a ese apoyo, posiblemente el médico pueda hacer el contacto inicial con consejeros locales, grupos de apoyo, y/o iglesias por su parte. Va a tener que dar permiso escrito para permitirles hacerlo.
  3. Pregúntele al médico si se le va a asignar un trabajador social. El trabajador social les ayuda a encontrar los recursos disponibles para usted y su familia. Ya que un trabajador se le asigna, será la persona que abogará por usted en la búsqueda de apoyo adicional. Hasta entonces, sea diligente con el doctor. A pesar de que parezca estar ocupado, ¡no tenga miedo de dejarle saber lo que necesita!
  4. Recuerde a sus otros hijos, y sepa que los hermanos comúnmente sufren en silencio. En vista de su hermano enfermo y los padres preocupados y estresados, a veces se sienten culpables o egoístas al pedir ayuda. No tenga miedo de hablarles sobre la enfermedad de su hermano/a. Aquí, en este sitio del internet, hay mucha información acerca de los asuntos que surgen en cuanto a los hermanos y la familia.
  5. No vaya a creer todo lo que lee en el Internet o en los periódicos. Hay allí mucha información errónea, o inexacta. Si quiere informarse más, acerca de la enfermedad de su hijo, pídele al médico que le recomiende sitios en el internet que son válidos y estimables. La Academia Americana de Medicina Pediatra (www.aap.org) es un recurso buenísimo. Su médico también puede ayudarle a entender la información que encuentre en el internet; así que si se puede, imprímela, para llevarla a la próxima cita con él.
  6. No crea todo lo que diga la gente. Cuando se enferma un niño, muchas personas – amigos, familiares, y hasta desconocidos – opinan acerca del porque de la enfermedad, de cómo deber ser el tratamiento, hasta de los “errores” que se han hecho que han resultado en la enfermedad del niño. No hay que creérselo; muchas veces, el conocimiento del público es incorrecto; a veces hasta absurdo. Confirma las dudas que tenga con el médico, o con otro profesional.
  7. Recuerde que como padre/madre, usted conoce mejor a su hijo. Usted, como nadie, sabe leer la expresión en la cara de su hijo, medir sus dolores y emociones, y anticipar sus reacciones. Esta información le es importante al médico mientras atiende a su hijo.
Artículo contribuido por Dr. Michelle Simon, MD, PhD,
Grupo Pediatra de Watsonville, CA; socia, Academia Americana Pediatra;
Coalición de Hospicio y Cuidado Paliativo Pediatra (www.childrenshospice.org)